Alejandro Darío Pérez lo sabe: el final del juicio por el crimen del juez Héctor Agustín Aráoz está muy cerca, y existe la posibilidad de que reciba una condena a prisión perpetua. Por eso, el ex policía decidió aprovechar el fin de semana largo para descansar y se marchó a pescar con su familia a Las Termas de Río Hondo. Desde allí, aceptó hablar por teléfono con LA GACETA, y volvió a adjudicarle el asesinato del magistrado a su supuesta cómplice y amante, Ema Hortensia Gómez. "Ella es una persona muy peligrosa; no tengo dudas de que no vaciló en matar al juez", dijo. Y, aunque muchos dicen lo contrario, afirmó: "nunca tuve nada con ella". Además, Pérez habló sobre todas las pruebas que pesan en su contra. Y se defendió de cada una: el dermotest positivo; las pericias balísticas; los informes telefónicos. ¿Convencerá esto a los jueces? La próxima semana quizás se conozca la respuesta.